25.11.13

Existencias perdidas

Handke se encargó de dirigir su propia versión de la novela en 1977
  Leía un periódico en un café y murmuraba algo para sí. Vino el actor y se paró delante de ella:
-He reconocido su coche fuera, en el aparcamiento.
Ella le observó con sorpresa y dijo:
-Estoy leyendo un periódico; no lo hacía desde hace mucho tiempo. Ya no sabía nada de lo que pasa en el mundo. ¿En qué mes estamos?
El actor se sentó a su lado:
-En febrero.
La mujer:
-¿Y en qué continente vivimos?
-En uno.
La mujer:
¿Tiene usted nombre?
El actor se lo dijo; miró hacia un lado y se echó a reir; empujaba los vasos de un lado a otro de la mesa. Al fin la volvió a mirar y dijo:
-Nunca había seguido a una mujer. La estoy buscando desde hace días. Su rostro es tan dulce... ¡como si fuera usted siempre consciente de que tenemos que morirnos!Perdone si digo alguna tontería.

El actor movió la cabeza de un lado a otro.
-¡Ah, cuando digo una cosa en seguida quiero retirar lo que he dicho! Estos últimos días no podía sosegarme de tanto como deseaba verla. No se enfade conmigo, por favor. ¡La veo a usted tan libre, tiene usted esta - se rió - línea vital en la cara! Estoy ardiendo por usted, en mí todo está al rojo por usted. ¿Piensa tal vez que estoy en un exceso de tensión porque llevo demasiado tiempo sin trabajo? Pero no diga nada. Tiene usted que venir conmigo. No me deje solo. Quiero tenerla. Qué existencias tan perdidas hemos sido usted y yo hasta ahora, ¿no es verdad? En una parada de tranvía leí: El te ama, El te liberará, y pensé inmediatamente en usted: no, no EL, NOSOTROS nos liberaremos el uno al otro. ¡Quisiera rodearla por todas partes, sentirla en todas partes, en la mano, aun antes de tocarla, sentir cómo el calor asciende de usted! No se ría de mí. Oh, cómo la deseo.¡Estar con usted ahora mismo, muy fuerte, para siempre!

Estaban sentados uno frente al otro sin moverse; él parecía enfadado casi; luego salió corriendo del establecimiento. La mujer estaba sentada entre otra gente, inmóvil
.


[Peter HANDKE 1979 La Mujer Zurda. Madrid: Alianza Editorial. Pág. 102]

Hace un mes que terminé este libro, pero tenía guardado el pasaje por ahí, a la espera de una circunstancia oportuna. Y ayer, justo después de responder el email de un amigo en el que le recordaba que el tiempo pasa, el pasaje volvió a mi memoria. No sé si mi amigo habrá hecho caso de algo de lo que le dije (seguramente no) pero me gustaría pensar que ayer abordó a la mujer en cuestión, y fue capaz de expresar todo esto sin salir corriendo después.

La misteriosa dedicatoria que una mujer llamada Amparo dejó en mi copia de segunda mano

20.11.13

Lyme Regis, 146 years ago and right now

Libros de segunda mano que no leemos hasta que llega el momento preciso

There pressed on Charles more than the common human instinct to preserve personal identity; there lay behind him all those years of thought, speculation, self-knowledge. His whole past, the best of his past self, seemed the price he was asked to pay; he could not believe that all he had wanted to be was worthless, however much he might have failed to match reality to the dream. He had pursued the meaning of life, more than that, he believed - poor clown - that at times he had glimpsed it. Was it his fault that he lacked the talent to communicate those glimpses to other men? That to an outside observer he seemed a dilettante, a hopeless amateur?

[John FOWLES 1992 The French Lieutenant's Woman. London: Picador. Page 257]

15.11.13

"When I hear the whistle blowing..."


El joven Warhol viajando desde Pittsburg a Nueva York con una esperanza...

"...I hang my head and cry". Tengo cierta fijación por los medios de transporte. Mis mejores ideas, mis escasos razonamientos lúcidos, las imágenes más vivas de mi mente suelen surgir en cuanto me recuesto en un asiento y contemplo el paisaje en movimiento a traves de la ventanilla. Viajar es perfecto para alguien como yo, en permanente huida de su futuro, la forma más sencilla de revisitar los mundos imaginarios perdidos. Es escapar, incluso cuando antes de partir ya se sabe que el destino es una trampa con barrotes aún más gruesos que los de la prisión de Folson. Hace solo unas horas he escuchado ese tintinear tan peculiar y urgente del tranvía al llegar a la estación desde las ventanas abiertas de la oficina, y no he podido evitar pensar en Johnny Cash.

Un tren cruza los campos del espacio periurbano cortando la noche con la luz de sus faros. Deja a ambos lados casas que dormitan con los postigos entornados, de contornos redibujados por los conos de luz que emanan de las farolas. Entre los pueblos la oscuridad es casi total, y sólo las luces agrupadas, a lo lejos, permiten distinguir qué es cielo y qué es tierra. "All motion is relative to a chosen frame of reference", sin mover un músculo el viajero devora kilómetros de vía hacia adelante al tiempo que retrocede años de memoria.

¿Cómo he terminado aquí? ¿Qué hago en este tren que me lleva al centro de Oporto? (estoy en la habitación del hotel mientras escribo esto, pero voy a permitirme esa pequeña licencia poética). ¿Qué otros trenes cogí, perdí o dejé pasar? Recuerdo unos cuantos mientras miro las foto que saqué anoche en la estación de San Bento. Recuerdo estar leyendo V for Vendetta camino del aeropuerto de Gatwick y pasar por Battersea Power Station un domingo desolado de mi alma. Cruzar media Alemania para visitar Berlín por primera vez sabiendo que tendría que comer patatas cocidas el resto de enero porque mi ridícula asignación Erasmus del mes estaba ya invertida en el billete y el albergue. Ir y volver en el mismo día desde Budapest a Viena sólo por ver de nuevo la ciudad, y verla nevada. Apearme en la Gare du Nord por primera vez y correr a buscar el fotomatón de Amelie, y al salir a las calles, sentir la bofetada de sol y vida de París. Pero también viajes menores, como las idas y venidas a la universidad, que seguramente tuvieron más trascendencia en mi vida posterior que todo los demás. Pero así es el parásito melancólico que anida en el corazón de todo Erasmus retornado: si te descuidas pasas el resto de tu vida escribiendo versiones de la historia de una ida y una vuelta. Añorando los Puertos Grises sin conocerlos.

Ana Karenina debería haber comprado un billete. Qué más da hacia dónde nos lleven los railes.


7.11.13

Drive in Vegas



[Synthesizers, neon lights cinderellas and knights in shining armour riding scooters]
 
Once in a lifetime, the suffering of fools
To find our way home, to break in these palms
Once in a lifetime (Once in a lifetime)
Once in a lifetime
 
Give me a shot at the night
Give me a moment, some kinda mysterious

Once in a lifetime, the breaking of the roof
To find that our home, has long been out grown
Draw me a life line, 'cause honey I got nothing to lose
Once in a lifetime (Once in a lifetime)
Once in a lifetime
 
Give me a shot at the night
Give me a moment, some kinda mysterious
 
Look at my reflection in the mirror
Underneath the power of the light
Give me a shot at the night
Give me a shot at the night
Give me a shot at the night
I feel like I'm losing the fight
Give me a shot at the night
 
Give me a moment, some kinda mysterious
Give me a shot at the night.
 
[The Killers, Shot at the Night]
 
Ciertos motivos me persiguen como una constante este año, y este vídeo parece recopilarlos casi todos. Esta ola retro ochentera hiperrealista que me ha hecho escuchar lo nunca oído por mis roqueros oídos (como Foals, M83 y otros pops bailables) me trae ahora este vídeo de The Killers, que parece un remake de Drive sin biceps de Gosling ni escorpiones. Cambia el escenario (estamos en las Vegas, como si hubieran vendido los derechos al estilo CSI), pero tenemos la misma historia silenciosa, el cuento de hadas que tan pronto toma forma  como se desvanece, igual que se despliega una flor nocturna al caer el sol. Es un poco ñoño, pero siempre gusta esta historia de cenicientas. A la canción le falta estrofa y le sobra estribillo, y ni se aproxima a mi favorita, "When you were Young". Esa sí tiene un vídeo que merece la pena, que cuenta una historia.
 
Hace poco vi Blue Velvet (1986) y me di cuenta de quién tiene parte de la culpa de estas historias oníricas. Lynch parece saber que la esencia del American Gothic reside en que toda apacible ciudad tiene el potencial de convertirse por la noche en Mr. Hyde. Como si la polarización luz/sombra fuera una esencia norteamericana. La polarización existe en nuestra cultura (en España), pero suele ser a plena luz del día, y su sordidez no es gótica ni misteriosa, es más bien ramplona y mezquina, cobarde. Como diseñada para que cualquiera pueda esconderse detrás de un burladero ideológico para justificar un cómodo alineamiento. Cainita, dijo el otro día Pérez Reverte en Salvados.

10.10.13

Neoyorquinos mirando el reloj



[Con ésta escueta y críptica nota anunciaron la fecha de publicación del disco en el NYT]

De verdad he estado perdida estos meses, hasta hoy no he escuchado completo el último disco de Vampire Weekend. Me quedé enganchada en bucle a "Step", uno de los primeros singles, pero no exploré más, convencida como estaba de que tiempo tendría antes de verlos en el DCODE Festival (poco podía sospechar que la sombra de un bodorrio se cernía sobre mí...). Como disco no varía especialmente con respecto a los anteriores, pero sí me parece un poco más melancólico y sombrío, decididamente los delirios punk de canciones antiguas no están ahí, ni los guiños a Ralph Lauren. Y sí hay un toque folk (irlandés, high country - ¿Wilco meets Pachelbel meets Paul Simon?). Me gustan mucho, son diferentes, juegan con la ironía en sus letras y en sus estilos, y parecen estar en una crisis existencial como la mía. Siempre me hacen pensar en una versión amable y highbrow de los niños bonitos que describe Bret Easton Ellis en sus novelas. Mamá es psicoanalista o tiene una galería, papá trabaja en Wall Street o da clases en Columbia y el niño hace música, lee muchos libros y ha viajado por toda Europa en verano. Ah, los estereotipos... El caso es que de toda esta mixtura sale una canción como Hudson, complicada y pérfida como una novela judía. Y neoyorquina, claro. Tienen claro que el mundo es un lugar que tratará de aplastar al individuo que asome el cuello, y lo que no hace por la fuerza, lo hace con el tiempo. Han descubierto que envejecen, y por debajo de las letras parecen resonar palabras de The Waste Land. "Hurry up, please, it's time", hasta el tic tac de un reloj lo recuerda en la última canción, que cierra el disco con cierto aire de Requiem :

We know the fire awaits unbelievers
All of the sinners the same
Girl you and I will die unbelievers
bound to the tracks of the train

[Unbelievers]

So keep that list of who to thank and mind
And don’t forget the rich ones who were kind
Ah you outta spare your face the razor
Because no one’s gonna spare the time for you
Why don’t you spare the world a traitor
Take your wager back and leave before you lose

[Obvious bicycle]

Wisdom's a gift, but you'd trade it for youth
Age is an honor, it's still not the truth
We saw the stars when they hid from the world
You cursed the sun when it stepped to your girl
Maybe she's gone and I can't resurrect her
The truth is she doesn't need me to protect her
We know the true death, the true way of all flesh
Everyone's dying, but girl you're not old yet

[Step]

Nobody knows what the future holds
Said it's bad enough just getting old
Live my life, they say it's too fast
You know I love the past, 'cause I hate suspense...

[Diane Young]

I want to know, does it bother you?
The low click of a ticking clock
There's a headstone right in front of you
And everyone I know
Don't lie, I'm want 'em to know
God's love die young, are you ready to go?
It's the last time running through snow
Cause the fire can't last and the winter's cold

[Don't lie]

Should I continue? Algo le pasa a Ezra para remezclar The Road y On the Road en forma de canción mimosa con "To His Coy Mistress" de Marvell en Hannah Hunt. O quizás estoy completamente equivocada. Sólo sé que me ha costado mucho más escuchar este disco, pero volver a los anteriores una vez hecho, es imposible. Es como tratar de leer un diario de hace cinco años. Imposible quedarse con la versión inmadura del presente. Me ha gustado mucho este artículo de Pitchfork sobre Modern Vampires of the City.



8.10.13

Terreno cedido a los demonios

[Norman Mailer jovencísimo. Increible parecido con Ezra Koenig]

Hoy he leído esta frase de Norman Mailer y me ha despertado; después de meses sin publicar una línea por fin consigo dedicarle media hora a bloguear (ese vicio insano de las gentes de mal vivir que no tienen una verdadera profesión y escuchan The Black Keys en sus rato libres según este ranking hilarante). He pasado los 4 últimos meses absorta en el trabajo. Se podría decir que han sido meses productivos, o que han dado su fruto (me acaban de ascender, se supone) pero la realidad es que sólo siento que me he alejado de mi camino.

En fin, la frase. La única relación con todo lo anterior es la sorprendente transformación de mi entorno laboral en Game of Thrones. Que ya era así, vaya, es sólo que a este enano se le acaba de caer la venda de los ojos.

Ultimately a hero is a man who would argue with the gods, and so awakens devils to contest his vision. The more a man can achieve, the more he may be certain that the devil will inhabit a part of his creation.

30.7.13

La ausencia de luz


[Ha sonado este verano hasta el aburrimiento, pero aún así, es una canción preciosa]

Well you only need the light when it's burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you've been high when you're feeling low
Only hate the road when you're missing home
Only know you love her when you let her go
And you let her go

Staring at the bottom of your glass
Hoping one day you'll make a dream last
But dreams come slow and they go so fast
You see her when you close your eyes
Maybe one day you'll understand why
Everything you touch surely dies

But you only need the light when it's burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you've been high when you're feeling low
Only hate the road when you're missing home
Only know you love her when you let her go

Staring at the ceiling in the dark
Same old empty feeling in your heart
Because love comes slow and it goes so fast
Well you see her when you fall asleep
But never to touch and never to keep
Because you loved her too much and you dived too deep

Well you only need the light when it's burning low
Only miss the sun when it starts to snow
Only know you love her when you let her go
Only know you've been high when you're feeling low
Only hate the road when you're missing home
Only know you love her when you let her go
And you let her go

[Passenger, Let her go]

7.6.13

Extreme close-up


[Las Vegas, de Raphaella Spencer (2011) - imagen virtual de un cuadro que parece una foto]

El martes 4 viví una exposición a la hiperrealidad que seguramente me dejará secuelas. Ir al trabajo es en sí mismo un ejercicio de arte en estos días, pero que además pasen cosas que te hacen tener una experiencia extracorporal... No me está pasando esto, te dices. Pero vaya si te está pasando, a través del cristal de la sala ves tu cuerpo, sentado a la mesa, gesticulando en plena incomprensión. Boquiabierta. En shock.

Así pasé el resto de la tarde. Como un fantasma. Un holograma que se desplazaba por la calle, a través de túneles de metro, que cruzaba las puertas del museo Thyssen porque las entradas ya estaban compradas y no tenía intención de perderlas. La exposición Hiperrealismo 1967-2012 termina este domingo, y no voy a tener muchas más oportunidades de ver estos cuadros. Es una extraña idea, la de pintar imitando la fotografía hasta un punto en el que superas a la cámara y el objeto tiene aún más viveza que en la realidad. Y como observador ingenuo te acercas al cuadro, y piensas, ¿cómo conseguirá el artista pintar los tonos metalizados del coche, reproducir el efecto de la luz en el cromado? Y si miras el lienzo, si pegas la nariz lo suficiente sin poner nerviosos a los vigilantes, encuentras la explicación. Debe ser el truco más antiguo y sencillo de los pintores: cuando el espectador reconoce lo que ve, presupone. Impone sus recuerdos, su experiencia. Asume. Y sin embargo, la imagen inferior es un conjunto de trazos negros, burdeos, blancos, azules. Es la deconstrucción de una imagen fotográfica vuelta a montar en el lienzo, metarepresentación, si el término existe.

Es un diálogo entre el cuadro y el espectador; su ojo va y viene entre la imagen que llega a su retina y la que le ofrece su inner eye. Hace que las compare, las contraste, las pondere, las mezcle, las superponga, descarte, añada. Los universales, siendo un concepto muy antiguo y posiblemente muy desfasado también, explican sencillamente este proceso. Lo interesante es como nos engañamos en ese proceso. Yo miro el cuadro y digo "coche", porque reconozco parte de un Packard. Y sin embargo, lo que hay aquí es una tela impregnada de pintura que se ha repartido por el lienzo en una engañosa configuración. Y nos pasa con el cuadro y nos pasa con la vida en general: nuestro cerebro selecciona la información y la aglutina en formas, ideas e historias que tienen sentido para nuestro mundo interior. Pero ¿podemos decir que podemos llegar a conocer e incluso comprender el mundo?

[Plum Devicious, Peter Maier (2006)]

3.6.13

Age miscalculations


[Casi no me podía creer que esta canción sea del 92, pero basta con ver a Hugh Laurie y John Malkovich para darse cuenta de que no la publicaron ayer. Ni las cosas se resuelven así en la vida real ]
 
You were the sweetest thing that I ever knew
But I don't care for sugar, honey if I can't have you
Since you've abandoned me
My whole life has crashed
Won't you pick the pieces up
'Cause it feels just like I'm walking on broken glass
Walking on, walking on broken glass
The sun's still shining in big blue sky
But it don't mean nothing to me
Oh let the rain come down
Let the wind blow through me
I'm living in an empty room
With all the windows smashed
And I've got so little left to loose
That it feels just like I'm walking on broken glass
Walking on, walking on broken glass
And if you're trying to cut me down
You know that I might bleed
'Cause if you're trying to cut me down
I know that you'll succeed
And if you want to hurt me
There's nothing left to fear
'Cause if you want to hurt me
You're doing really well my dear
Now everyone of us was made to suffer
Everyone of us was made to weep
But we've been hurting one another
And now the pain has cut too deep
So take me from the wreckage
Save me from the blast
Lift me up and take me back
Don't let me keep on walking
Walking on broken glass
Walking on, walking on broken glass.
 
[Annie Lennox, Walking on broken glass]

4.5.13

En tiempos de intensa maternidad


[Esta mujer con ojos de loca sabía tantas cosas... Y además las escribió.]

Paul wanted children, or at least a child , in the decisive and possessive way in which he wanted all the objects which he drew into his life. The sense of family was strong in him and he preserved an ancestral nostalgia for the dignity and ceremonial of kinship. He yearned for a son, a little Paul whom he could instruct and encourage, and finally converse with as an equal and even consult as a rival intelligence. Dora however was alarmed at the thought of children. She felt in no way prepared for them; though it was typical of the paralysis which affected her dealings with Paul that she made no effort to prevent conception. Had she been able to examine her lot more dispassionately she might have felt that a child would give her an independence and a status in Paul's entourage which she now sadly lacked. It was in her to become a prompt and opinionated mother to whom even Paul would defer. As a child-wife she irritated him continually by the vitality for which he had married her: motherhood would have invested her no doubt with some more impersonal significance drawn from the past. But Dora had no taste for such genealogical dignities, and deliberately to commit herself thus was not in her nature. Though so much under Paul's sway, she depended, like some unprotesting but significantly mobile creature, upon the knowledge of her instant hability to whisk away. To have to abandon this animal readiness by becoming two people was a prospect that Dora could not face. She did not face it.

[Iris MURDOCH 2004 The Bell. London: Vintage. Page 4-5]

3.5.13

El gran plan

[En la foto masterplans sin actualizar, árboles de decisión erróneos...
¿Por qué ocurren ciertas cosas? Destino o libre albedrío, estamos perdidos, a ciegas]

Never the time and the place
And the loved one all together!
This path—how soft to pace!
This May—what magic weather!
Where is the loved one's face?
In a dream that loved one's face meets mine,
But the house is narrow, the place is bleak
Where, outside, rain and wind combine
With a furtive ear, if I strive to speak,
With a hostile eye at my flushing cheek,
With a malice that marks each word, each sign!
O enemy sly and serpentine,
Uncoil thee from the waking man!
Do I hold the Past
Thus firm and fast
Yet doubt if the Future hold I can?
This path so soft to pace shall lead
Thro' the magic of May to herself indeed!
Or narrow if needs the house must be,
Outside are the storms and strangers: we
Oh, close, safe, warm sleep I and she,—
I and she!
 
[Robert Browning, "Never the Time and the Place"]
 
De vez en cuando me sorprende una película de ciencia ficción, y ésta que estoy viendo (Destino oculto, o The Adjustment Plan) lo ha conseguido: no sé, tal vez porque justo ha coincidido que estaba buscando este preciso poema de Browning, y como tantas otras veces, todas las piezas parecen encajar de pronto en este puzzle sideral. No puedo ser yo la única persona que tiene la sensación de que hay planes que desconozco y controlan mi vida bastante más que mis decisiones. Ni la única que se encuentra a menudo en la misma encrucijada, sin saber por qué. O que ve cómo hay otras trayectorias que avanzan en líneas paralelas y nunca se cruzarán con la mía

29.4.13

Maratones

[Foto de un campo de hinojos que he encontrado aquí]

[...]
Unforeseeing one! Yes, he fought on the Marathon day:
So, when Persia was dust, all cried "To Akropolis!
Run, Pheidippides, one race more! the meed is thy due!
'Athens is saved, thank Pan,' go shout!" He flung down his shield,
Ran like fire once more: and the space 'twixt the Fennel-field
And Athens was stubble again, a field which a fire runs through,
Till in he broke: "Rejoice, we conquer!" Like wine thro' clay,
Joy in his blood bursting his heart, he died, the bliss!
[...]
[Robert Browning, Pheidippides]
 
Los puntos culminantes de la humanidad pueden ser gloriosos y multitudinarios, trascendentales e históricos, líricos e inspiradores como las batallas de Salamina, Lepanto o el desembarco de Normandía. Polisilábicos. Pero muy pocos están llamados a combatir en la Puertas Calientes y contarlo. Menos aún están llamados a cuestionarlos. Y de todos modos, duramos tan poco... casi todos esos momentos se pierden, Batty lo explicó perfectamente. Sólo unas cuantas fechas míticas permanecen en la memoria colectiva y nos gusta recordarlas porque creemos que lo heroico nos protege. Fijar fechas es fijar anclajes a cierta realidad asumible, aceptada.

A riesgo de sonar como Tolstoi cuando se pone brasas con sus teorías sobre la historia, la intrahistoria y el impacto individual en el devenir colectivo (¿cobraría por Guerra y Paz al peso?), eso de los momento gloriosos de la humanidad es algo tan bonito como falso. No puede sustituir al triunfo anónimo, al ahogado grito de eureka y la satisfacción personal de cada uno de los individuos implicados. Tomemos a Filípides, por ejemplo: ni siquiera hay certeza de que existiera de verdad, o de que recorriera esa distancia (y es que 42,195 son los kms que hay entre Londres y Winsord, y data de los juegos de 1908) . Sabemos que la hazaña es repetible porque hay miles de locos que lo consiguen cada año. Pero Filípides, más allá de ser el heraldo de una victoria que cambió el curso de la historia occidental, era otro ser humano corriendo bajo el sol abrasador por un camino polvoriento. 42 kilómetros son muchos para correrlos sin repetirse de mil maneras distintas que los pies deben seguir batiéndose contra el terreno y el cansancio, que la meta merece la pena pese al dolor. Son muchos kilómetros para correrlos con el chirriar de las cigarras como único compañero, con el aroma irritante del hinojo invadiéndolo todo. Y aún así lo consiguió, aunque le costó la vida. No sé si algún día conseguiré terminar algo así, pero lo intentaré.

Entre tanto sigo dándole vueltas a los atentados del maratón de Boston, porque esas dos ollas de vapor cargadas de basura metálica explotando en medio de un montón de corredores que trataban simplemente de vencerse a sí mismos me resulta imposible de comprender. No sólo porque es la forma más estúpida de probar algo que tenían estos dos hermanos: Chico, vuélvete a Chechenia si América es el gran Satán que te paga los estudios y no lo soportas, pero deja de creerte el sargento Brody, esto no es Homeland. Esta carrera conmemora la que un griego se pegó para avisar a los griegos de la victoria de sus compatriotas contras los bárbaros. Dinamitarla solo te convierte en bárbaro a la enésima potencia, no se puede ganar una batalla perdida 2500 años atrás. Dos bombas no son argumento, sólo una forma más de mostrar que es sencillo matar inocentes cuando hay ganas. No quiero ni intentar comprender qué puede llevar a un sujeto a planear semejante cosa. ¿Para qué? La razón llega hasta cierto punto tan solo.

28.4.13

El cavernícola

[Nancho Novo en la foto explicando lo evidente, que dormir pegados no es dormir.]

Me suele pasar cuando por la noche me he tomado unas cuantas copas de vino: después de dormir 8 o 9 horas del tirón, si me levanto y el tiempo ha cambiado, tengo la sensación que haber despertado en otro momento de la vida - una de esas transiciones de escena y tiempo que vemos en el cine y sirven para elidir ratos muertos que no aportan a la historia. Ayer por la tarde el cielo amenazaba tormenta; una nube gris, una especie de tapadera de zinc inmensa, se cernía sobre la ciudad, cuando por el oeste aún podíamos ver el verdadero atardecer dorado al fondo de la calla Arenal. Esta mañana, mientras los maratonianos se dispersaban por la ciudad abofeteados por un viento polar, el sol se ha ido asomando. Es como volver a estar en marzo.

Quizás por eso hablar hoy de El Cavernícola, la obra que fui a ver anoche, es como hablar de algo que ocurrió hace meses. El hecho de que lleve 4 años en cartel es buena señal, y además le tengo cariño a Nancho Novo, pocas veces me he reído tanto como con uno de sus monólogos del club de la Comedia en el que hablaba de los videoclubs. La temática de esta obra no es nueva, es la guerra de los sexos, esta vez desde la perspectiva del débil en los tiempos que corren, el hombre en su versión ancestral. Un monólogo de hora y media no debe ser nada fácil, pero Novo se siente como pez en el agua, y desde el primer momento uno siente esa complicidad secreta de patio de butacas en la que crees que el actor te habla a ti de ti. Sus ojos buscan los tuyos, sus palabras tu oído. Especialmente en este caso, ya que durante la obra descubrí que tengo más de cavernícola que de mujer, algo preocupante.

Muchas de las cosas que cuenta en broma son bastante serias en la realidad, sobre todo la diferenciación entre hombre cazador con su lanza, y la mujer recolectora con su cesta. Sí, soy una mujer recolectora de información, y me gusta ver muchas cosas en las tiendas, o enterarme de muchas cosas en la oficina, viendo la tele o leyendo. El personaje de Rob Becker sostiene que la mujer, con esas infatigables búsquedas consigue, de cierta manera, hacer suyas las cosas que no puede tener. No pude evitar recordar mi paradoja personal de las revistas: cada mañana paso por un kiosco camino del trabajo. Si alguna vez me paro es para comprar The Economist, Emprendedores, Expansión. Yendo hacia la oficina se apodera de mi el optimismo, creo que puedo hacerme con las claves del sistema, dar el salto a las ligas mayores. A esto le sucede un día estándar de trabajador español: palos, zanahorias, zancadillas, vilezas, incompetencia, aburrimento... el habitual juego de tronos. Paso por ese mismo kiosko de vuelta a casa, y si alguna vez me paro, es para comprar Glamour, Elle, Woman, Grazia... Descartadas mis opciones en el mundo del trabajo, trato de hacer míos los zapatos y vestidos que (de momento) no puedo comprar pero me consuela mucho ver.

Así es la vida de la recolectora: busca, compara, trata de hacer suyo de una manera u otra lo que cree que quiere. Menos mal que compensa cuando se queda fundida con el ordenador y no atiende a nada más, o cuando quiere dormir a pierna suelta. Me gustó mucho El Cavernícola, la recomiendo.

25.4.13

Concesión psicodélica


[Lo interesante empieza a partir del 1:30. Últimamente no puedo dejar de escucharla]
 
All along the western front
People line up to receive.
She got the power in her hand
To shock you like you won't believe.
Saw her in the Amazon
With the voltage running through her skin
Standing there with nothing on
She gonna teach me how to swim
I said ooh girl, shock me like an electric eel
Baby gir,l turn me on with your electric feel
I said ooh girl, shock me like an electric eel
Baby girl, turn me on with your electric feel
All along the eastern shore
Put your circuits in the sea
This is what the world is for
Making electricity
You can feel it in your mind
Oh you can do it all the time
Plug it in and change the world
You are my electric girl.
I said ooh girl, shock me like an electric eel
Baby gir,l turn me on with your electric feel
I said ooh girl, shock me like an electric eel
Baby girl, turn me on with your electric feel
Do what you feel now, electric feel now
Do what you feel now, electric feel now
 
[MGMT, Electric Feel]

San Jorge en la capital - la Noche de los Libros 2013

[Libros, una de las pocas formas de vencer al dragón]
 
Ayer hablé con tres personas que viven en Barcelona y cada una me dio una impresión diferente del día de San Jordi. Para una todo eran sorpresas porque es la primera vez que lo vive allí, y la novedad de recibir rosa y libro en la oficina le pareció muy divertido y fresco. Otro me dijo directamente que era el día que más odia de todo el año, aunque no quiso entrar en detalles. Y un tercero comentó que es su día favorito en la ciudad por la combinación de clima, aroma de rosas y buen rollo. Al parecer la gente se lanza a la calle y no hay quien circule por el centro.
 
Me dio mucha envidia, lo confieso. Intento pensar si tengo un día favorito del año en Madrid y sencillamente no caigo. Me gustan mucho la primavera y el otoño, sobre todo el segundo, porque son dos estaciones breves pero intensas en las que la ciudad parece renacer. O quizás soy yo quien renace. Pero no tengo fechas concretas. Y pocas cosas hay que me gusten más que los libros y las rosas (sólo los gatitos y tomar al sol cañas con limón, patatas fritas y aceitunas). Ayer, en una modesta iniciativa algunos libreros de la capital decidieron sacar sus tenderetes a la Gran Vía y Callao, y copiar directamente esta tradición barcelonesa, así que no me lo pensé mucho y fui a husmear un poco. Quiero un libro, me dije. Ja. Me volví con los cuatro de la foto superior, y porque me obligué a mí misma a dejar otros dos. Hasta ahora he empezado los dos de la derecha, y no puedo estar más contenta. Greenblatt está tan cerca de mi corazón, y comienza este libro con una confesión tan personal y al mismo tiempo tan fácil de comprender y compartir para cualquiera que en algún momento haya querido sumergirse en misterios paleográficos y enigmas literarios... Me devuelve a un mundo que he dado por perdido. En palabras de Iris Murdoch en The Bell (que tengo a medias): 
 
"To revisit without envy the scenes of a surrendered joy, and to taste it ephemerally once more, with a delight undimmed by the knowledge that it is momentary, that is happiness, that surely is freedom" (pag. 155 de mi edición de Vintage de 2004)
 
Lo mejor de esa cita es que Michael, cada vez que llega a una conclusión de ese tipo, hace acto seguido algo que la refuta porque la esperanza de una felicidad pasada es la peor de las tentaciones. Ah, well, just like me. Nada más abrir The Swerve me inundó una melancolía tan densa y aniquiladora... luego volví en mí y se me pasó: el trabajo me quita tiempo para la literatura, pero al menos impide que me vuelva loca. No me ha dejado hacer de la literatura mi vida, y eso, aunque parezca un contrasentido, ha sido bueno para mi vida, porque he tenido que vivir, y no sólo leer. Hablando de vivir, por cierto, Los Capullos no Regalan Flores es bastante más realista de lo que uno podría imaginar, y tan gracioso que he reído hasta llorar al menos un par de veces. Sólo lo he empezado, pero me parece muy bueno y recomendable tanto para mujeres como para hombres.
 
 
[Dos imágenes del curioseo cultureta que tuve ayer en Callao.
La FNAC arriba y el Palacio de la Prensa debajo.]
 


18.4.13

La noticia divertida de la semana pasada

[La foto y la noticia completa se pueden leer aquí, fragmento de la edición escrita debajo]

The head of the Russian Orthodox Church, Patriarch Kirill I, has described feminism as a "very dangerous" phenomenon that offers an illusion of freedom to women who should focus on their families and children.

Patriarch Kirill, who has fostered increasingly close ties with President Vladimir V. Putin, was quoted by the Interfax news agency on Tuesday as telling a meeting with an Orthodox women's group: "I find very dangerous this phenomenon, which is called feminism."

"Man turns his sight outward," Patriarch Kirill said. "He should work, make money. While a woman is always focused inwards towards her children, her home. If this exceptionally important role of a woman is destroyed as a consequence - family and, if you wish, the homeland."

["Leader of Orthodox Church says feminism is dangerous", International Herald Tribune, 11-04-2013, p. 3]

Pues nada, bien, tranquilos todos. No me había dado cuenta yo de la peligrosidad de ciertas ilusiones que de vez en cuando me vienen a la mente, ideas anarquistas y contra natura, según parece. ¿Será que nos estamos equivocando y este señor tiene razón?

14.4.13

Black bile strikes back

[Max Ernst, Wednesday (de Une Semaine de Bonté), en este enlace]
 
Back when, to me, all things shone newly,
All the impressions of this life.
The looks of girls, the wind in oak trees,
The nightingale that sings at night.
When all the loftiest of feelings
Of freedom, glory and of love,
The arts inspired, set me reeling,
And powerfully stirred my blood.
Those days of hopes and pleasures easy,
And shocks revealed by sudden grief,
Were when a certain evil genius
In secret came to visit me.
And melancholy were our meetings,
Because his smile, his look so bold
And charming, his sarcastic speeches
Poured chilling poison in my soul.
With slander that was ever-biting,
He taunted, tempted Providence.
He called the beautiful a pipe-dream,
For inspiration had contempt.
And he did not believe in freedom.
He doubted love, held life in scorn.
He could not see the slightest reason
To bless a thing the world had born.
 
[Alexander Pushkin, The Demon]

6.4.13

Better to reign in Hell


["You are afraid to be alive, and you are afraid to live. You're an hypocrite, you're a conformist, you are a liar. I opened up to you and you judged me, fuck you!" [Silver Lining Playbook (2012)]]
 
Hadst thou the same free will and power to stand?
Though hadst: whom hast though then or what to accuse,
But Heaven's free love dealt equally to all?
Be then his love accursed, since love or hate,
To me alike, it deals eternal woe.
Nay cursed be thou; since against his thy will
Chose freely what it now so justly rues.
Me miserable! Which way shall I fly
Infinite wrath and infinite despair?
Which way I fly is hell; myself am Hell;
And in the lowest deep a lower deep
Still threatening to devour me opens wide,
To which the Hell I suffer seems a Heaven.
 
[John Milton, Paradise Lost, Book IV, lines 66-78]

31.3.13

Haciéndome a la idea


[Doblo la edad a los niñatos del vídeo y la letra de la canción es para adolescentes. Por favor, que alguien me explique por qué me gusta tanto. Grave enfermedad la mía.]

You don’t have my number
We don’t need each other now
We don’t need the city
The creed or the culture now

Cause I feel, I feel alive
I feel, I feel alive
I feel that the streets are all pulling me down.

So people of the city
I don’t need your counsel now
And I don’t need your good advice
Cause you don’t have my lover’s touch.

You don’t have my number
We don’t need each other now
The creed or the culture
We can move beyond it now.

Now the wolf is knocking at my door
Bang-bangin’, ask for more
Stand here, stand tall
we could move beyond these walls

I don’t need your counsel
I don’t need these city’s streets
I don’t need that good advice
cause we can move beyond it now

You don’t have my number
We don’t need each other now
The creed or the culture
You don’t have my lover’s touch

Cause I feel, I feel alive
I feel, I feel alive
I feel that the streets are all pulling me down.

Do you even hear me?
Do you even know my name?
Let me see the ocean there
I’ll hold you in my arms tight

Can you hear me?
And are you even listening now?

You don’t have my number
and we don’t need each other now
You can’t steal my thunder
You don’t have my lover’s touch

You don’t have my number
I don’t need your love now
I don’t need the city streets
the creed or the culture now

[Foals, My Number]

Fantasías de esclavo

[Estatua de Viriato en Zamora. Ensayando para cuando mande a la Troika]

Repaso las fotos que he sacado durante estas vacaciones mientras veo por enésima vez Ben-Hur en la televisión. Y no sé cómo nos dejan seguir viendo este tipo de películas, son bastante más subversivas de lo que parecen a primera vista. No sólo por la ambigua relación Judah-Mesala (lo sabemos Messala,  a ti no te mola la hermana de Charlton Heston, te mola él). También está la fuerza de una hombre humillado y hecho esclavo por un pueblo invasor que oprime al suyo. No sé si en tiempos esta peli fue una fantasía de judíos huidos de Alemania a Hollywood, pero se le puede dar la vuelta tantas veces como se quiera: ¿O no se podría hacer lo mismo con un irakí o un afgano? ¿ Y era Viriato algo diferente? Pero basta de usar a los pobres romanos como ejemplo de todo mal, no hay nada más romano y contradictorio que un occidental. Todos somos tiranos y esclavos. Tanto para el mal como para el bien, es un romano el que le quita todo y otro quien le ayuda a recuperarlo.

Bueno, y Jesucristo, al que siempre está bien tener de tu lado.

La gente del cine puede ser capaz de decir muchas tonterías (tengo particular manía a Javier Bardém, por ejemplo, que imparte lecciones cada vez que puede) pero hay que reconocer que una imagen sigue valiendo más que mil palabras, y algunas series y películas made in USA hacen más por redimir la imagen de Estados Unidos que un secretario de estado. He visto las dos temporadas de Homeland y me han sorprendido en cada capítulo. No hacen una sola concesión a lo políticamente correcto; venga de la Agencia o de los terroristas, no dejan títere con cabeza. Me gustaría mucho saber cómo interpretan la serie en Pakistan o Iran, por ejemplo, si es que les dejan verla. Hablando de Irán, por cierto, anoche vi Argo. Y me gustó bastante. Creo que consigue dar una imagen de la revolución algo distinta de la habitual: no se trata de un hatajo de fanáticos iletrados a los que es fácil engañar. Da la impresión de que los iraníes hacen lo que tiene que hacer, que es pillar a los americanos con las armas que tienen. Pero tampoco se les humilla porque no lo consiguen. Todo es un gran sueño, una película, un elaborado cuent que nos hace cuestionarlo todo. Podemos sentirnos mal cuando unos actores nos abren los ojos, pero esa es su misión.