30.4.12

A propósito de los saloncitos de pensar

[Tonterías las justas con el "León de Graus", fruncía el ceño hasta para posar en su retrato del Ateneo]

Ayer mismo fantaseaba yo con los grandes planes y logros que los prohombres del país habían ido sacando adelante pese a la adversidad del destino y la estrechez, falta de ventilación y gusto de sus salitas de estar y estudios. Poco podía imaginar que la historia viva me saldría al paso para frenar en seco mi ensoñación: que no, que ninguno de los planes para que España se supere a sí misma ha funcionado nunca. Hablando con un compañero de trabajo de Huesca ha salido a colación Monzón, población natal de Joaquín Costa (y Conchita Martínez, gran pensadora de la raqueta). Me he puesto a indagar un poco en las ideas del Regeneracionista por antonomasia, y oh sorpresa, descubro que sus problemas eran los nuestros, y ahí siguen. Como muestra, los diez enunciados prácticos que Joaquín Costa tenía en mente para la reforma de nuestras costumbres en 1902. Criaturita idealista, pueden traducirse al día de hoy y se demostrará cómo seguimos empantanados (están copiados directamente de este artículo de Wikipedia). Mis comentarios en azul:
  1. Cambio radical en la aplicación y dirección de los recursos y energías nacionales (presupuesto volcado en educación, colonización interior, obras hidráulicas, repoblación forestal, investigación científica, etc.)... «en suma, desafricanización y europeización de España» - tiene guasa, 110 años después estamos pagando un déficit tarifario en la energía, y a los investigadores del CSIC ya les han enviado una cartita sacada directamente del manual "Economía en tiempos de guerra".
  2. Reforma de la educación en todos sus grados, «rehaciendo y refundiendo al español en el molde europeo» (el plan es muy detallado y se observa en él la impronta gineriana) - No pasa nada, que con subir las tasas de la universidad lo van a arreglar todo, planes de estudio anticuados, profesorado asentado que vive ideologicamente en los 70 y enseña como en los 70 incluídos. Ah! Y seguimos sin hablar inglés.
  3. Abaratamiento rápido del pan y de la carne (aumentando la productividad y favoreciendo el crédito agrícola) - aquí Mercadona ha empezado a hacer algo.
  4. Propuso un sistema de nuevo comercio con el que Jesús Gancedo dirigente de la asociación de comercio e importación de materias saliese de sus problemas económicos y así pudiese fijarse en la completa destrucción del sistema político actual - ¿otra tarea para Juan Roig, y quizás Amancio Ortega? Tampoco entiendo muy bien qué pretendía Costa con esto...
  5. Mejoramiento de los caminos de herradura - burros hay bastantes, pero de momento no hay dinero para asfalto, cuando reunan algo con las multas igual sí.
  6. Suministro de tierra cultivable, con calidad de posesión perpetua y de inalienable, a los que la trabajan y no la tienen propia. ¿Cómo? «Derogando las leyes desamortizadoras relativas a los concejos, autorizando a los Ayuntamientos para adquirir nuevas tierras, creando huertos comunales... Donde esto no baste, expropiación y arrendamiento o acensuamiento de tierras...» - Joaquín, esto mejor no lo tocamos más, porque cuando los Ayuntamientos se han puesto a especular con el suelo nos ha salido el tiro por la culata.
  7. Legislación social (contrato de trabajo, seguro social, cajas de retiro) - Jajaja. La Reforma laboral, tan necesaria, va a dar buena cuenta de esto en los próximos cinco años, por lo menos.
  8. «Sanear y europeizar nuestra moneda, mediante la europeización de la agricultura, de la minería y del comercio, de la educación nacional, de la administración pública y de la política, así general como financiera, que reponga la confianza de Europa en nosotros» - Un visionario, este Costa. Con el euro se resuelve todo. ¿Tuvo el tipo una visión de Merkel imponiéndonos límites de déficit para renovarnos la confianza perdida?
  9. Creación de un poder judicial digno de su función - Autoexplicativo, sin comentarios.
  10. Selfgovernment local: municipalización de servicios públicos y de ciertas industrias o comercios (tranvías, teléfonos, alumbrado, baños, lavaderos, fuerza motriz, tahonas, carnicerías, hielo, etc.) - esto también ha salido muy bien, ahora la tarjeta sanitaria ya no te vale si cruzas la frontera.
  11. «Renovación del liberalismo abstracto y legalista imperante, que ha mirado no más a crear y garantizar las libertades públicas con el instrumento ilusorio de la Gaceta... sustituyéndolo por un neoliberalismo orgánico, ético y sustantivo, que atienda a crear y alianzar dichas libertades con actos personales de los gobernantes principalmente, dirigidos a reprimir con mano de hierro y sin tregua a caciques y oligarcas» - Dejémoslo en decálogo y eliminemos este punto, la batalla contra los caciques y oligarcas está más que perdida. ¿Urdangarín cabe en ambas categorías, no?
Como colofón, añade a estos diez puntos la necesidad de realizar a la vez y sin demora y por decreto todas las medidas anteriores, y propone la «renovación de todo el personal gobernante de los últimos veinticinco años, sin excluir la representación actual del poder moderador...».

Éste último punto no debería ser muy difícil de llevar a acabo, porque básicamente el 80% de los políticos de este país lleva 25 años viviendo de ello, y la tasa de renovación sólo puede achacarse al proceso natural de colapso de la vida a cierta edad.

En fin, me echado unas risejas yo sola, consolándome con estas tonterías. "¡País!"

29.4.12

Tomar café a espaldas de Telefónica

[¿Lámpara o corsé? Un rinconcito para la esperanza entre Chueca y Malasaña]

Abril tiene la mala costumbre de ser lluvioso en Madrid. Este año no voy a quejarme porque no ha caído una gota en todo el invierno, pero el efecto es un choque brutal con la primavera al llegar mayo. Uno tiene que saltar de la melancolía del escritorio a la mesa de una terraza sin tiempo para mudar la piel. Sin tiempo para olvidar las nubes negras que se ciernen sobre mí a la vuelta del verano. Estoy aburrida de esta crisis interminable que hace continua labor de zapa a mi alrededor, esto debe ser lo más aproximado a vivir en una ciudad sitiada por la peste y huestes enemigas en el medievo.

¿Pero qué podemos hacer? Encerrarnos en casa no es una opción, así que aprovechando unos rayos débiles de sol he ido a ver qué tal ha quedado la nueva casa de mi hermana. Las inevitables conversaciones sobre trabajo durante la comida (y tal vez la lluvia, y tal vez que tengo la cabeza en otras cosas) me han dejado triste y preocupada. Tengo un sueldo que paga las facturas but my heart's not in it, pero si me quedo sin él, ¿dónde voy a ir que más me den y menos me pidan? Cuando hay sol y no es domingo me suele costar un poco menos creer que la vida se abre paso, hoy he tenido que jugármelo a una última carta.

Menos mal que existen todavía los cafés que nos hacen creer que somos el último bastión de una Nouvelle Vague que aquí nunca existió (y por edad tampoco pudimos vivir). Menos mal que sitios como La Paca (C/Valverde 36) demuestran que unos viejos sofás, lámparas vintage y un poco de tarta pueden levantar el ánimo. Al final, las pocas cosas grandes que este país ha hecho han salido de saloncitos bohemios y trasnochados como estos, en los que otros españoles en crisis antes que nosotros han garrapateado sus planes y sus sueños sobre una mesa camilla. Muchas de esas cuartillas terminaron consumiéndose en brasero. Pero las importantes se salvaron. Nadie va a dejarme sin futuro o sin café.

28.4.12

Les Noces - grinning and pomaded

 
[Es un poema cruel, pero en el fondo honesto y afectuoso. 
Me encanta lo de  "Girls/ in parodies of fashion, heels and veils"]
 
[...]
At first, I didn't notice what a noise
The weddings made
Each station that we stopped at: sun destroys
The interest of what's happening in the shade,
And down the long cool platforms whoops and skirls
I took for porters larking with the mails,
And went on reading. Once we started, though,
We passed them, grinning and pomaded, girls
In parodies of fashion, heels and veils,
All posed irresolutely, watching us go,

As if out on the end of an event
Waving goodbye
To something that survived it. Struck, I leant
More promptly out next time, more curiously,
And saw it all again in different terms:
The fathers with broad belts under their suits
And seamy foreheads; mothers loud and fat;
An uncle shouting smut; and then the perms,
The nylon gloves and jewellery-substitutes,
The lemons, mauves, and olive-ochres that

Marked off the girls unreally from the rest.
Yes, from cafés
And banquet-halls up yards, and bunting-dressed
Coach-party annexes, the wedding-days
Were coming to an end. All down the line
Fresh couples climbed aboard: the rest stood round;
The last confetti and advice were thrown,
And, as we moved, each face seemed to define
Just what it saw departing: children frowned
At something dull; fathers had never known

Success so huge and wholly farcical;
The women shared
The secret like a happy funeral;
While girls, gripping their handbags tighter, stared
At a religious wounding. Free at last,
And loaded with the sum of all they saw,
We hurried towards London, shuffling gouts of steam.
Now fields were building-plots, and poplars cast
Long shadows over major roads, and for
Some fifty minutes, that in time would seem

Just long enough to settle hats and say
I nearly died,
A dozen marriages got under way.
They watched the landscape, sitting side by side
- An Odeon went past, a cooling tower, And
someone running up to bowl - and none
Thought of the others they would never meet
Or how their lives would all contain this hour.
I thought of London spread out in the sun,
Its postal districts packed like squares of wheat:

There we were aimed. And as we raced across
Bright knots of rail
Past standing Pullmans, walls of blackened moss
Came close, and it was nearly done, this frail
Travelling coincidence; and what it held
stood ready to be loosed with all the power
That being changed can give. We slowed again,
And as the tightened brakes took hold, there swelled
A sense of falling, like an arrow-shower
Sent out of sight, somewhere becoming rain.

[Philip Larkin, The Whitsun Weddings]

Homo homini lupus

[Lilian Hellman está por todas partes últimamente]

El cosmos tiene pequeños planes preparados para mí, me va dejando pistas que al final consigo unir en una enrevesada línea de puntos. Eso, o sigo el modelo tramposo de Steve Jobs (el que ha hecho tan famoso su discurso en la universidad de Stanford), al volver la vista atrás efectivamente uno puede reconstruir la trayectoria de lo que parecía una senda errática. Sólo hay que conectar los hitos que más nos interesan.

Como sea, Lilian Hellman parece asaltarme estos días desde cada esquina. Todo empezó el lunes, cuando camino del trabajo me topé con la reseña que The Economist (número del 14 de abril) hacía de la última biografía publicada sobre la escritora de Nueva Orleans, A Difficult Woman: The Challenging Life and Times of Lilian Hellman, de Alice Kessler-Harris. La foto que ilustraba el artículo (una anciana fumando con cierto aire vampírico que podría haber sido la hermana fea de Lauren Bacall) no me dijo demasiado. Pero según avanzaba en la lectura las piezas iban ordenándose en su sitio. La mujer de rasgos duros y gesto desafiante que tenéis un poco más arriba era, nada menos, que la figura que había sostenido a Dashiel Hammet durante 30 años en una intermitente relación de amistad y amor. This was the face that launched a thousand diatribes against her Communistic ideals. La misma que había escrito el texto original de La Duda (película que vi hace apenas tres semanas) y que ahora tiene a Nuria Espert en los escenarios del María Guerrero con La Loba (adaptación de su The Little Foxes), cartel que veo cada vez que voy al gimnasio.

Trataré de sacar entradas para la obra, tengo curiosidad por el texto y por la actriz (nunca he visto a la Espert actuar). Y todo ello tirando del hilo, sólo porque esta descripción de la escritora ha estado martilleando toda la semana en mi cabeza:

Ambitious, acerbic and direct to the point of rudeness, Hellman was a woman of voracious apetites, the kind of "tough broad" who "can take the tops off bottles with her teeth", according to a 1941 New Yorker profile. She knew she wasn't a beauty (her first boyfriend said she looked like "a prow head of a whaling ship"), but she bristled with a sexual charisma designed to distract husbands from their wives. Lonely and insecure about her desirability, she found affirmation in affairs and friendships with men.

7.4.12

Lo inasequible

[Pésima calidad del vídeo, no les hace justicia]

¡Qué dulce error! Abro la carta que está en mi buzón.
No es para mí, pero se trata de una invitación.
¿Qué puedo hacer?. Tendré que ir e intentaré ocultar
mi condición, con ese acento tosco y tan suburbial.
Tengo un trabajo de siete a seis,
soy autómata en un taller,
pero llego a mi piso y me ilustro muy bien
Con Pasolini y con Molière.
Ven conmigo, torpe dama,
de fiesta en fiesta y de cama en cama.
Ven conmigo, deja el barrio,
yo soy el dandy del extrarradio.
No puedo más, quiero escapar del extrarradio,
¿Qué hago aquí?,si yo anhelo el gusto y la distinción.
La recepción para honorar a un rico jeque de Argel
exige frac, tendrá lugar en un lujoso hotel.
En los disturbios antisistemas
saqueo en El Corté Inglés,
un buen perfume y una corbata,
que sí, que sí, ¡qué viva el Che!
Ven conmigo, torpe dama,
de fiesta en fiesta y de cama en cama.
Ven conmigo, deja el barrio,
yo soy el dandy del extrarradio.
Libertinaje con libertad,
siempre trato de no confundir.
Pero el vino francés y la nouvelle cuisine
me transforman en sensual y vil.
Ven conmigo, torpe dama,
de fiesta en fiesta y de cama en cama.
Ven conmigo, deja el barrio,
yo soy el dandy del extrarradio.

[Sidonie, Dandy del extrarradio]

Hoy en el coche iba escuchando Costa Azul, de Sidonie, y una vez más me ha sorprendido el calado de las letras de Marc y compañía. De alguna manera consiguen dar el salto mortal en cada canción, y saltar de la vulgaridad de la vida suburbana a momentos sublimes que sólo la cultura (Pasolini, Fellini, Baudelaire, Audrey Hepburn, Sylvia Plath, Oscar Wilde... ) puede permitir. Vivimos en esa contradicción, queremos ser especiales en el refugio de nuestro salón, pero no es un palacio romano, es una pelada vivienda de protección oficial.

¿Es la vulgaridad estudiada el único refugio del dandy manqué?

6.4.12

Run Forrest, run!

[No sé cómo, pero esta foto me ha quedado Warholiana]

Semana Santa. Los seres humanos, particularmente los madrileños, se han lanzado a las carreteras huyendo de la ciudad, en busca de la paz y el relajo de las fiestas en provincias.

Ja.

Mienten. Todas esas gentes se dirigen hacia las despensas de sus incautos familiares, avanzan raudas para consumir jamones, lomos, aceitunas con aliño tradicional, mormentera y hornazo, conserva turolenses, paellas y marmitako. En esa vorágine de tragones me he visto atrapada, y desde el lunes ni gimnasio ni nutrición saludable, en una semana voy a volver a revestir mi barriga con lo que me había quitado en un mes. Qué cruz.

Bendita rutina que pone un poco de orden en mi vida, las vacaciones me han transtornado, y me siento mal porque no estoy en el trabajo, porque he dejado a la gatita sola en casa, porque no hago deporte, porque como de más... ¿Es posible que en apenas seis meses los minutos de deporte se hayan convertido en los únicos que mantienen mi cordura? Animal esquizofrénico que soy, no puedo pasar de una vida a otra (de pública a privada) sin convertirme en otra persona. Debería darle nombre a mis heterónimos, tal vez.

Todo lo que nos gusta nos va a matar mañana
Pero es mejor reinar en el infierno que servir en el cielo.

30.3.12

"...but if you try, sometimes..."

[Peli intrascendente, pero retiene algo del hambre desesperada de Dickens a pesar del quitarle el aguijón. No siempre se consigue lo que se quiere, ni aunque te lo hayan prometido. Vivimos por los pequeños milagros que contradicen esta ley no escrita.]

Black orange white and red
dresses hanging off your bed
from now until you reach your grave
baby I will be your slave
ask for your hand to hold
you know I could never be so bold
I could never be so brave
baby I will be your slave
lying words like overflow
they'll rule your heart - before you know
they'll cover you - from head to toe
they'll never mean a word they say
they just go
I'll bring your mother back to life
I'll bring your father back his sight
back float in a tidal wave
baby I will be your slave
I had a dream of bleeding skies
crippled legs and static eyes
open land and quiet cave
baby I will be your slave
I love you, don't you trust me?
Do you love me, like I love you?
I'm broken, lost in misery
but you don't have to worry about me
I have no more soul to save

[David Garza, Slave]

25.3.12

Primavera chamberilera

[Las flores amarillas de mi margarita del Cabo (Osteospermum ecklonis) están radiantes]

Todas las estaciones son bonitas en Chamberí, pero los días deliciosos de sol y brisa comienzan precisamente ahora. Los arriates de las terrazas vecinas empiezan a llenarse de flores rosadas, las yemas adormecidas de los árboles de la calle revientan y se despliegan hojas minúsculas de un verde rabioso, fresca clorofila que comienza a circular de nuevo por los viejos vasos de los castaños. Vuelven las tórtolas con su arrullo, la gente se tira a la calle y copa las terrazas mostrando sus brazos y piernas desnudos. Sí, nos resistimos a morir. Cualquier de mis vecinas ancianas te lo podrá decir, estar vivo es lo que importa y la vida se abre paso pese al polvo acumulado por la sequía y la crisis. Hemos resistido.

Me estoy dejando llevar por este sentimiendo de barrio en ebullición. Este año no he plantado nada porque en unos días me cambio de piso, pero ahora que estoy recogiendo mis bártulos para la mudanza y he hecho limpieza en la terraza, vuelvo a tener ganas de hacer toda la vida fuera. Leer mientra tomo el sol, regar, cenar mientras anochece, o escribir entradas como ésta al aire libre, mientras por encima del toldo vuelan las golondrinas antes de recogerse para pasar la noche. Las gatas no saben que nos vamos, pero como si lo adivinaran aprovechan cada rectángulo de sol recortado en el suelo para dormir con rítmicos ronroneos de felicidad. Si mi cuerpo está feliz también tendré que dejarle hacer pese a lo que mi cerebro pesimista ladre. Tengo una boda en un mes y voy a ir de coral/naranja/rosado, el azul está descartado. Pero voy a echar esto de menos.


[La grisita está disfrutando de sus últimos días de libertad en la terraza]

Tarea de toda una tribu

[Lo que hay que hacer para que los niños no pinten nuggets en lugar de pollos]

Me resisto, pero la marea de los tiempos me lleva hacia la orilla de las reuniones familiares, y ahora que van naciendo bebés por doquier empieza a tener sentido. Se acabaron los encuentros montados en 10 minutos y las quedadas intempestivas, todo tiene que estar programado para poder ver alguna vez a los amigos que tiene hijos. Pero merece la pena, aunque sólo sea por observar cómo seres humanos adultos, fríos y cerebrales como yo pierden su innata severidad frente a las crías de la manada. ¡Es que son tan bonitos! Casi tan perfectos como los gatos (me encanta ver cómo se caen las mandíbulas de los padres cuando suelto esta frase).

La foto es de hace una semana: para celebrar el cumpleaños de la más pequeña (1 año) fuimos a comer a una huerta talaverana la familia extendida de la pequeñaja y los amigos de los padres, en total unos 30, y eso que no estábamos todos. Me lo pasé muy bien, y visto en retrospectiva me recordó a mi infancia, esas reuniones de clan eran relativamente frecuentes entonces, y la vida de los Alcántara en Cuéntame me confirman que es una cuestión cultural. El español es gregario y familiar, debo deducir. E incluso yo, que soy más anglosajona que española por dentro, llego a pasarlo bien.

Es tarea de toda una tribu educar a una niño, dice el proverbio, y ni siquiera tienes que planteártelo de manera consciente, sale solo enseñar cosas a los pequeños. La foto es un ejemplo: 30 personas nos volcamos en enseñar a un niño de año y medio cómo son las gallinas, los patos, las perdices y codornices. No las pintamos en las paredes de una cueva, pero el salto desde Altamira no es tan grande en lo esencial.

13.3.12

Remember The Maine


[No sé si el vídeo tiene mucho que ver con la letra, que me parece genial]

I swapped my innocence for pride
Crushed the end within my stride
Said 'I'm strong now I know that I'm a leaver"
I love the sound of you walking away
Mascara bleeds a blackened tear
And I am cold, yes I'm cold
But not as cold as you are
I love the sound of you walking away

Why don't you walk away?
No buildings will fall down
Why don't you walk away?
No quake will split the ground
Why don't you walk away?
The sun won't swallow the sky
Why don't you walk away?
Statues will not cry

I cannot turn to see those eyes
As apologies may rise
I must be strong and stay an unbeliever
And love the sound of you walking away
Mascara bleeds into my eye
I'm not cold, I am old
At least as old as you are
As you walk away

And as you walk away
My headstone crumbles down
As you walk away
The Hollywood wind's a howl
As you walk away
The Kremlin's falling
As you walk away
Radio 4 is static
As you walk away
The stab of stiletto
On a silent night
Stalin smiles, Hitler laughs
Churchill claps Mao Tse-Tung on the back

[FRanz Ferdinand, Walk Away]

10.3.12

Esa flor amarilla y suave

[Mimosas y eucaliptos en marzo. Así es siempre. Tan bello como fugaz.]

Give me hunger,
O you gods that sit and give
The world its orders.
Give me hunger, pain and want,
Shut me out with shame and failure
From your doors of gold and fame,
Give me your shabbiest, weariest hunger!

But leave me a little love,
A voice to speak to me in the day end,
A hand to touch me in the dark room
Breaking the long loneliness.
In the dusk of day-shapes
Blurring the sunset,
One little wandering, western star
Thrust out from the changing shores of shadow.
Let me go to the window,
Watch there the day-shapes of dusk
And wait and know the coming
Of a little love.

[Carl Sandburg, At a Window]

19.2.12

...Ma semblable, ma soeur


[Estoy impresionada, no todos los días se puede ver a un poeta declamar. Pero es que Mark Grist es medio poeta medio rapero, si es que pueden separarse ambos términos]

“So, what do you go for in a girl?”
He crows, lifting a lager to his lips
Gestures where his mate sits
Downs his glass
“He prefers tits,
I prefer arse.
What do you go for in a girl?”

I don’t feel comfortable
The air left the room a long time ago
All eyes are on me
Well, if you must know
I like a girl who reads
Yeah. Reads.

I’m not trying to call you a chauvinist
Cos I know you’re not alone in this
but… I want a girl who reads
Who needs the written word
And uses the added vocabulary
She gleans from novels and poetry
To hold lively conversation
In a range of social situations

I want a girl who reads
Who’s heart bleeds at the words of Graham Greene
Or even Heat magazine
Who’ll tie back her hair while reading Jane Eyre
and goes cover to cover
with each Waterstones three for two offer
but I want a girl who doesn’t stop there

I want a girl who reads
Who feeds her addiction for fiction
With unusual poems and plays
That she hunts out in crooked bookshops
for days and days and days
She’ll sit addicted at breakfast,
Soaking up the back of the Cornflakes box
And the information she gets from what she reads
makes her a total fox
Cos she’s interesting & unique
And her theories make me go weak at the knees

I want a girl who reads

A girl who’s eyes will analyze
The menu over dinner
Who’ll use what she learns to kick my ass in arguments
so she always ends the winner
But she’ll still be sweet and she’d still be flirty
Cos she loves the classics and the classics are pretty dirty
So late at night she’d always have me in a stupor
As she paraphrases the raunchier moments
from the works of Jilly Cooper

See, some guys prefer arses
Some prefer tits
And I’m not saying that I don’t like those bits
But what’s more important
What supersedes for me
Is a girl a with passion, wit and dreams
So I want a girl who reads.

[Mark Grist, I Want a Girl who Reads]


[Marilyn en su biblioteca, que terminó subastada, como todas sus otras cosas]

18.2.12

Aterrizar de cabeza

[Me ha dado por encontrar correspondencias entre películas y canciones. Esta imagen es de In The Mood for Love (2000). ¿Trataban los de Tres Cantos hacer la canción de desamor perfecta?]

Nos dejaron las balas
y un enjambre de abejas
ése fue su tesoro y una noche oxidada.
Nos alzaron en brazos
descubrimos planetas
nos creímos tan fuertes como héroes de guerra.
Y en mitad del relámpago llegó el mal de altura
fuimos sed en el aire pero boca en la tierra.
Ahora alumbras las horas
con guiños que se escapan
cubriendo el recuerdo con bandejas de plata.
Y nos echamos tanto de menos
que nos da por despegar
en avenidas de pegamento, clavados por las rodillas.
Y en mitad del relámpago llegó el mal de altura
fuimos sed en el aire pero boca en la tierra.
La antena está abierta esperando una señal
la señal que no llega a esta sala de espera es una eternidad.
Y el tesoro perfecto lo cubrió la tormenta
con aviones cruzándose en la noche más negra.
Y en mitad del relámpago llegó el mal de altura
fuimos sed en el aire pero boca en la tierra.


[Vetusta Morla, Boca en la Tierra]

13.2.12

Anti-Valentine

[Papel complicado (ojo con las escenas de histeria), pero qué guapa sale Keira Knightly]

Hoy la avalancha de poemas en la prensa anglosajona era tal que no he podido evitar enfrascarme una hora en la lectura de los que tenían títulos más apetecibles. The Guardian proponía unos cuantos, y aparte de descubrir que los poetas ingleses contemporáneos están completamente abducidos por la poesía del XVI (prefieren a Marlowe, Wyatt...), he leído por primera vez Valentine, de John Fuller, que me ha hecho reír - por lo que deduzco que si lo dedicó a alguna mujer real el tipo sumó un bonus de puntos traducible ipso facto en afecto y atenciones. Pero aparte de esa afectuosa broma rimada al estilo seductor de Andrew Marvel a su Coy Mistress, Fuller me ha sorprendido con Synopsis for a German Novella, que contiene los versos más opuestos al almíbar del día que se avecina. Unas líneas que recuerdan inmediatamente a Sabina Spielrein y Jung en "A Dangerous Therapy", de Cronember (la vi hace un par de meses y sigue pareciéndome una película tan turbadora como inteligente).

A furious but undirected energy governs her soul,
Listless as she seems on the surface. It is
A libido on auto-destruct. Opportunities
Occur, but the Doctor, in complacent rectitude,
Bows himself off the stage of further meetings.

The Catherine Banning Affair

[Certain Uncertainties (1997) de Christian Vincent corona la escalera de Thomas Crown]

Within this restless, hurried, modern world
We took our hearts' full pleasure - You and I,
And now the white sails of our ship are furled,
And spent the lading of our argosy.

Wherefore my cheeks before their time are wan,
For very weeping is my gladness fled,
Sorrow has paled my young mouth's vermilion,
And Ruin draws the curtains of my bed.

But all this crowded life has been to thee
No more than lyre, or lute, or subtle spell
Of viols, or the music of the sea
That sleeps, a mimic echo, in the shell.

[Oscar Wilde, My Voice]

9.2.12

Soledad de nadadora


[Nadando hoy me he acordado de esta escena. Y sin estar conectado, del poema.]

Esta noche, buscando tu boca en otra boca,
casi creyéndolo, porque así de ciego es este río
que me tira en mujer y me sumerge entre sus párpados,
qué tristeza nadar al fin hacia la orilla del sopor
sabiendo que el placer es ese esclavo innoble
que acepta las monedas falsas, las circula sonriendo.

Olvidada pureza, cómo quisiera rescatar
ese dolor de Buenos Aires, esa espera sin pausas ni
esperanza.
Solo en mi casa abierta sobre el puerto
otra vez empezar a quererte,
otra vez encontrarte en el café de la mañana
sin que tanta cosa irrenunciable
hubiera sucedido.
Y no tener que acordarme de este olvido que sube
para nada, para borrar del pizarrón tus muñequitos
y no dejarme más que una ventana sin estrellas.

[Julio Cortázar, After Such Pleasures]

7.2.12

Perder la cabeza

[Y esto es lo que quiero que mi hermana me traiga de USA por mi cumpleaños]

En aquel tiempo lejano en el que empecé a leer libros en inglés, ¿cómo me las arreglaba para llevar libro y diccionario en el autobús al mismo tiempo? Oliver Twist fue el primero. Dickens traducido me había parecido hasta entonces un suplicio, una mezcla de cursilería, embrollos y conversaciones absurdas e interminables. Tannn decimonónico... Sin embargo la Escuela de Idiomas me descubrió el escritor de las descripciones psicológicas de Londres (niebla, lluvia, oscuridad, tañir de las campanas, inmersión en el bullicio urbano como panorama geográfico y mental de los personajes), el artista de los comienzos y finales de capítulo (la maestría de publicar en installments, supongo), el latente drama del niño arrancado del hogar y puesto a trabajar en plena revolución industrial, no superado por el escritor adulto de personalidad escindida, a pesar de novelarla una y otra vez. Se cumplen 200 años de su nacimiento, y es tiempo de pensar por qué lo he leído tanto, y no me siento con fuerzas de leerlo más.

Leyendo a Dickens descubrí que los libros antiguos no estaban anticuados, por más que pudiera estarlo el lenguaje del traductor. Descubrí que se puede leer en otro idioma y sentir la voz del escritor como propia. Pero también que uno se hace mayor con respecto al escritor, que no puede modificar una coma desde la tumba y se aleja de nosotros conforme vamos conociendo el mundo. Ya no me sirve una concepción dual del mundo tan clara, los malos malísimos, descritos al detalle en su peculiaridad shakespeariana (Charles destila drama a la Stratford en cada villano, en citas directas o encubiertas), y las buenas buenísimas, esos seres de luz femeninos del tipo Miss Manette. Ya no me hacen tanta gracia sus secundarios freak, adorables e insoportables a partes iguales en su rareza. Pero es que en general me empieza a faltar paciencia con el paso del tiempo.

Este centenario me pilla con el pie cambiado. No sé si podré volver a leer una de sus novelas (aún tengo Bleak House sin empezar en la estantería), pero como Sydney Carton sigue siendo mi personaje favorito, voy a pedirle a mi hermana que me consiga esta camiseta de una vez (llevo dos años detrás de ella). Es muy adecuada para los tiempos que corren, de guillotina virtual.

It was the best of times, it was the worst of times, it was the age of wisdom, it was the age of foolishness, it was the epoch of belief, it was the epoch of incredulity, it was the season of Light, it was the season of Darkness, it was the spring of hope, it was the winter of despair, we had everything before us, we had nothing before us, we were all going direct to Heaven, we were all going direct the other way--in short, the period was so far like the present period, that some of its noisiest authorities insisted on its being received, for good or for evil, in the superlative degree of comparison only.

[Charles DICKENS, A Tale of Two Cities. Primerísimas líneas de un novelón.]

5.2.12

Lori Meyers en Joy Eslava

[Todas las cabezas estaban por encima de la mía, difícil sacar fotos decentes]

¿Canto del cisne de mi juventud? ¿Smarrita via de mi vida recobrada con la madurez? ¿casualidad? Los planes se suceden los fines de semana, entre semana, durante el día, como si tuviera 10 años menos y aún creyera que es posible la salvación. Pero nadie se salva, y las hojas escapan del calendario como escapan las gotas del grifo de la cocina. Los 35 están ahí, a la vuelta de una semana. Y por las mañanas mi cara de horror se parece más a un cuadro desesperado de Munch que a la habitual imagen somnolienta de las 7.

En fin, en esta carrera desesperada en la oscuridad (me vuelvo para ver a qué distancia quedan mis perseguidores y no parece estar más despejado que en el tunel negro que me lleva a una meta desconocida), en esta carrera, digo, la música ha recuperado gran parte del terreno que ocupaba en mis años tiernos. Hace por lo menos 17 años que en esta misma ciudad, recien llegada a la universidad, y con una inocencia brutal, casi ridícula, fui con mis amigas de toda la vida a un concierto llamado Viaje a los Sueños Polares en Aqualung (¿existirá esa sala todavía?). De aquellos grupos (Nosoträsh, Chucho, el Sr. Chinarro...) pocos o ninguno quedan. Pero tanto como han cambiado ellos hemos cambiado nosotras también. En 17 años las corrientes en contra que cada una hemos tenido que batallar nos han modelado de manera diferente, pero aún así hemos conseguido repetir quedada, y el viernes (casi) todos - porque ahora somos un grupo que incluye hasta bebés - nos reunimos en Joy Eslava para ver la tercera parte del tetraconcierto que los granaínos Lori Meyers han dado en la capital para cerrar la gira.

Esta generación de grupos canta en español y han encontrado su voz y la nuestra, a pesar de que entonces nos costaba concebir que alguien quisiera hacer música y no aspirara a conquistar el mercado anglosajón. Esta generación ha dado el mismo salto cualitativo de la selección española, y no sólo se les ha olvidado que siempre había una Italia esperando con media sonrisa satisfecha a la altura de cuartos, además han conseguido desechar la idea de que la escena indie nacional necesita apuntalarse de las discográficas, los 40 principales y las fiestas de los ayuntamientos. Grupos como Lori Meyers o Vetusta Morla, y con ellos los reciclados de antaño como Cooper o M-Clan me dan una impresión de consistencia acumulada no comparable a la movida, pero igual de relevante. Es lo mismo que cantan los hinchas del Mirandés, o del Estudiantes: "estoy hasta los huevos del Barça y del Madrid". Hay otras vidas.

Lori Meyers en concreto es un grupo que me hace sentir bien, combinan una fina ironía con alegría de vivir, son esperanzados desesperados y denuncian las invisibles dictaduras modernas (la banca, la publicidad, los estereotipos) con el buen humor del casi resignado que aún tiene fuerzas para dar batalla. Y tocan bien en directo, mejor aún que enlatados. No éramos muchos en esa bombonera trasnochada que es la Joy, aunque estuviera llena, pero cantar todos juntos todas las canciones me creó la falsa impresión de que la armonía es posible. Éste es el místico secreto de los templos y los cultos, no otro. Lori Meyers no es sólo un grupo de Loja con cuatro discos fantásticos en el mercado, es también mi forma de ser en estos días de confusión, crisis laboral, crisis existencial. Hasta han firmado un frase que podría escoger como lema personal: Es un placer contaminante escuchar a los demás, no dejar de intoxicarme.

4.2.12

Frozen

[Menos de cinco grados a las 3 de la tarde, nunca había visto heladas estas fuentes]

En este año extraño de sequía ahora nos azota el frente siberiano y fríos insólitos barren nuestras calles - y ojito con decir frente polar, que los meteorólogos amateur que devoran el parte como si fuera palabra divina te corregirán con dureza. Comienza el carrusel de comentarios que más me fastidia: "esto no se había visto nunca", "no recuerdo yo un frío así" "Hay que ver con el cambio climático" etc etc etc... Bufff, boooooring... Sin negar que la influencia de la actividad humana tiene influencia en el clima, ¿es todo achacable al cambio climático? No será que para calcular esos cambios hace falta tener más datos que los de 30 años? Como cualquier fluido sometido a turbulencias, los anticiclones y borrascas están sometidos a caprichos puntuales, y hace dos años nos llovió exageradamene en primavera, pero este invierno no ha caído una gota... El clima hay que aceptarlo como llega, porque es lo único que no se puede cambiar.

Not that in believe in progress, que diría Gordon Comstock.

Heladas las calles, heladas las fuentes y congeladas las personas, al menos yo. El frío no me afecta en absoluto, sigo haciendo la misma vida de siempre. Pero la sensación de vacío, el eco mortecino con el que las sensaciones caen en el pozo de mi corazón llega a asustarme. Se me está yendo de las manos lo de hacerme mayor, o adulta, o sobrevivir en la España corporativa. No es que no tenga sensaciones, es que no me las permito. Y cada vez que me dejo llevar por una me sobreviene una calamidad, con lo que esta rata de Skinner ha dejado de pulsar la palanca.

(Corazón, qué extraña idea. ¿Es cavidad torácica una expresión más ajustada? )

2.2.12

Limpus Road

[ Pray (2008), una de mis ilustraciones favoritas de Koren Shadmi. Como anillo al dedo a uno de mis capítulos favoritos de Cakes and Ale (1930)]

Aún recuerdo que leí esta novela de W.S. Maugham de manera bastante parecida a como estoy ahora mismo, tumbada en la cama, con un edredón por encima, pasando bastante frío en mi pequeña habitación Erasmus. Era esta misma edición de 1993, Penguin. Este mismo ejemplar. Me recuerdo tan joven... tanto que me pregunto hasta que punto entendí este libro y muchos otros que pude leer aquel año. Y no por leídos y reverenciados dejan de parecerme geniales algunos de los párrafos que estoy redescubriendo. Maugham puede no ser el mejor escritor en lengua inglesa (y eso que a mí su prosa me atrapa igual que la conversación de un viejo amigo de vuelta de todo, un cínico que no ha perdido el último poso de romanticismo), pero es uno de esos escritores que se han atrevido insinuar en sus libros las intrahistorias que obviamos en la vida diaria. No todo hay que contarlo. Pero los escritores deberían estar obligados por una especie de juramento hipocrático a vestir de palabras aquello que ninguno nos confesamos, ni a nosotros mismos siquiera. ¿Qué nos cuenta Maughan en este libro, que incluso se permite un párrafo sobre el uso de la primera persona en literatura?

(134) I stared at her and I stared at the picture. I had such a funny little feeling in my heart. It was as though someone softly plunged a sharp knife into it, but it was not an unpleasant sensation at all, painful but strangely agreeable; and then suddenly I felt quite weak at the knees. But now I do not know if I remember Rosie in the flesh or in the picture. For when I think of her it is not in the shirt and boater that I first saw her, nor in any of the other dresses I saw her in then or later, but in that white silk [...](140) Then one night when we had walked home from the Canterbury, and I was leaving her at her door, when I held out my hand she laughed a little, a low chuckle it was, and leaned forward. 'You old silly,' she said. She kissed me on the mouth. It was not a hurried peck, nor was it a kiss of passion. Her lips, those very full red lips of hers, rested on mine long enough for me to be conscious of their shape and their warmth and their softness. Then she withdrew them, but without hurry, in silence pushed open the door, skipped inside and left me. I was so startled that I had not been able to say anything.
143)
I wish now that I had not started to write this book in the first person singular. It is all very well when you can show yourself in an amiable or touching light, and nothing can be more effective than a modest heroic or pathetic humorous which in this mode is much cultivated; [...] A little while ago I read in The Evening Standard an article by Mr Evelyn Waugh in the course of which he remarked that to write novels in the first person was a contemptible practice [...] All the same I can find one reason why certain novelists, such as Defoe, Sterne, Thackeray, Dickens, Emily Brontë, and Proust, well known in their day but now doubtless forgotten, have used the method that Mr Evelyn Waugh reprehends. As we grow older we become more conscious of the complexity, incoherence, and unreasonableness of human beings; this indeed is the only excuse that offers for the middleaged or elderly writer whose thoughts should more properly be turned to graver matters, occupying himself with the trivial concerns of imaginary people. For if the proper study of mankind is man it is evidently more sensible to ocuppy yourself with the coherent, substantial, and significant creatures of fiction than with the irrational and shadowy figures of real life. Sometimes the novelist feels himself like God and is prepared to tell you everything about his characters; sometimes, however, he does not; and then he tells you not everything that is to be known about them but the little he knows himself; and since as we grow older we feel ourselves less and less like God I should not be surprised to learn that with advancing years the novelist is less and less inclined to describe more than his own experience has given him. The first person singular is a very useful device for this limited purpose.
(145)'Blow out the candle,' she whispered. It was she who awoke me when the dawn peering through the curtains revealed the shape of the bed and of the wardrobe against the darkness of the lingering night. She woke me by kissing me on the mouth and her hair falling over my face tickled me. 'I must get up,' she said. 'I don't want your landlady to see me.' 'There's plenty of time.'

Her breasts when she leaned over me were heavy on my chest. In a little while she got out of bed. I lit a candle. She turned to the glass and tied up her hair and then she looked for a moment at her naked body. Her waist was naturally small; though so well developed she was very slender; her breasts were straight and firm and they stood out from the chest as though carved in marble, It was a body made for the act of love. In the light of the candle, struggling now with the increasing day, it was all silvery gold: and the only colour was the rosy pink of the hard nipples. We dressed in silence [...]. We tiptoed along the passage and when we opened the door and we stepped out into the street the dawn run to meet us like a cat leaping up the steps. The square was empty; already the sun was shining on the eastern windows. I felt as young as the day. We walked arm in arm till we came to the corner of Limpus Road. 'Leave me here, ' said Rosie. 'One never knows.'